Reencarnación
Seguro que has conocido este retazo de la película “Atrapado en el tiempo”, ¿verdad? Pues te vamos a sugerir un video publicado en Youtube que nos habla de ella, pero no la cuenta como un relato de ficción y romántico, sino dando algunas pistas que enfocan la trama desde ángulos que te sorprenderán, si te atrapan las ideas filosóficas y metafísicas.
Este es el video que te proponemos, publicado en Youtube en el canal: DISSOLUTION - Luis Solarat
Acompañamos la entrada con parte de la transcripción del video de DISSOLUTION - Luis Solarat, para acercarte al contenido. Te lo recomendamos fervientemente.
Transcripción
Porque como todos los años, Phil va a grabar el día de la marmota. un ritual absurdo, una rata gigante que predice el invierno y que existe de verdad, pero él no le importa, solo quiere terminar rápido y volver a su vida lejos del pueblo, lejos de esta gente, lejos de todo lo que le molesta.
Pero algo pasa, una tormenta lo obliga a quedarse. Tiene que pasar la noche en el pueblo y a la mañana siguiente, cuando el despertador suena, se da cuenta de que está repitiendo el mismo día otra vez para la eternidad.
Y acá es donde aparece una de las ideas filosóficas más importantes de la película, algo que Nietzsche planteó. Si tuvieras que vivir tu vida, este momento eterno, para toda la eternidad, sería tu paraíso o un infierno.
Nietzsche llamó este experimento filosófico el eterno retorno y lo describía tal que así. Esta vida, tal y como la vives ahora, tendrás que vivirla una vez más e innumerables veces más y no habrá nada nuevo en ella. Cada dolor, cada placer, cada suspiro, todo tendrá que volver a ti en la misma secuencia.
Para Nietzsche, la respuesta a esta pregunta definía un poco tu salud espiritual y tu desarrollo. Si decías, "No, por favor, eso sería horrible, estás llevando una vida que tú no quieres llevar, estás viviendo mal." Si por el contrario dices, "Ah, sí, esto sería increíble, es que estás eligiendo las decisiones adecuadas y estás llevando tu vida por el buen camino." le llamaba esta idea Amor fati y llegaremos a eso al final del vídeo junto a nuestro protagonista Phil.
Pero hay una diferencia muy grande en el experimento que plantea Nietzsche y lo que ocurre en esta película y es la memoria. Phil en la película recuerda cada reencarnación anterior, puede aprender, puede cambiar. Es de alguna manera es el día lo que se repite, pero su disposición interior puede variar acorde a sus decisiones, acorde a sus circunstancias. Él es consciente de lo que está ocurriendo y eso es lo que hace la película interesante. Ya no es tanto una condena, se convierte en un laboratorio, ¿no? Un experimento que te hace preguntarte, ¿qué hace que la vida merezca la pena cuando eliminas el mañana?
Al principio, Phil obviamente no se puede creer lo que está viviendo. Tarda un poco en entenderlo. Entra en esa fase que también ocurre cuando tenemos un duelo o una pérdida, que es la fase de la negación. Esto no puede estar pasando. Hay un error. Esto es una pesadilla. Estoy soñando.
Pero poco a poco, cuando se da cuenta de que no tiene salida, empieza ese camino de aceptarla su nueva realidad y lo empieza por la vía del hedonismo, porque se da cuenta de que si nada tiene consecuencias todo vale. Entonces se dedica pues a hacer todo lo que su ego quiere, sexo, drogas y rock and roll.
Pero lo que no se daba cuenta, Phil, es que estaba cayendo en una trampa filosóficamente muy antigua que Platón llamaba El anillo de Giges. Parecido la película en esta leyenda se cuenta que un pastor encontró un anillo que lo hacía invisible. ¿Y qué hizo con ese anillo? Pues fue a robar. Mató al rey, se acostó con la reina. Ya os lo podéis imaginar. Platón utilizaba esta historia para decirnos que el ser humano sin castigo se convierte en un monstruo, que somos buenos solo cuando hay esa amenaza. Y esto es exactamente lo que le pasa a Phil. Se entrega completamente al hedonismo puro. Roba, mata, fuma cigarrillos, se acuesta con todo el pueblo, se emborracha.
Es la fantasía definitiva del ego, la libertad sin responsabilidad.
Y algo muy curioso aquí, para los que tienen prácticas con sueños lúcidos, recordaréis que esto es muy parecido a las primeras etapas del soñar lúcido, ¿no? Una vez te das cuenta en el sueño que estás despierto y que puedes hacer lo que te dé la gana, no nos diferenciamos mucho de Phil. Yo me acuerdo en los primeros sueños lúcidos, me despertaba y me dedicaba a hacer el vándalo por ahí, me dedicaba a tener sexo con lo que quería, me dedicaba a probar cosas. El ego toma el control del sueño y esto es bien conocido en las prácticas de Dream yoga como esta primera fase de inflacción del ego, ¿no?
Entonces es una buena analogía porque crees que has despertado, pero sigues siendo el mismo, ¿no? Y la película aquí también nos muestra eso un poco, ¿no?
¿Qué pasa cuando creemos que despertamos, pero seguimos igual que dormidos? Pero como pasa que en la práctica con sueños lúcidos y como Phil va a descubrir, cuando el placer no tiene propósito, todos los deseos acaban sabiéndote a ceniza. Un deseo que se repite eternamente acaba convirtiéndose en una tortura. Y los budistas tienen una palabra para esto, samsara. Solemos pensar en samsara como ese ciclo de reencarnación, como el mundo externo, pero el samsara es una manera de hablar de este ciclo de insatisfacción absoluta, ese camino erróneo de creer que la satisfacción siempre está fuera.
Y Phil descubre esto en la segunda fase de la película y cuando descubre que el placer y perseguir los deseos no lo va a hacer feliz, cae en un profundo pozo nihilista en la noche más oscura del alma. En un vacío existencial. ¿Qué sentido tiene la vida?
Este despertador es una metáfora muy parecida a la del mito de Sísifo, en el que el pobre hombre estaba condenado eternamente a empujar una gran roca cuesta arriba solo para llegar arriba y volver a caer y tener que volver a empujarla y tener que volver a caer. Bucle, se puede decir que es la versión griega de esta película y que Albert Camus, el filósofo existencialista, utilizó para explicar este sentido del absurdo. No estamos en un mundo que no tiene significado, que es absurdo, condenados a vivir lo mismo todos los días, a nuestros trabajos, a nuestras rocas pesadas, sean cual sea, y parece que no hay salida.
Hagamos lo que hagamos, la roca vuelve a caer y tenemos que volver a empujarla. O el despertador vuelve a sonar las 6 y tenemos que volver a vivir nuestra vida una y otra vez.
Para el filósofo Camus, ese es el retrato de la vida humana, comer, despertarse, salir, trabajar, volver. ¿Y qué hace Phil ante este absurdo, hasta este vacío?, pues intenta sacarse del camino, intenta suicidarse.
Albert Camus tiene una frase bastante potente que dice que no existe nada más que un problema filosófico y ese es el problema del suicidio.
Es decir, si la vida no tiene sentido, ¿por qué vivirla? Esa pregunta es lo que le da sentido a la vida de alguna manera, ¿no?
Phil intenta escapar a través de la muerte una y otra vez, pero el bucle no le deja, está condenado a vivir.
Camus decía que aunque estemos condenados al absurdo, que nuestra vida sea como la de Sísifo, empujando una roca que se cae, que se cae, que se cae, existe algo que podemos hacer ante este hecho. Él decía que simplemente había que imaginarse a Sísifo feliz. La lucha misma hacia las cumbres es suficiente para llenar el corazón de un hombre. Sísifo se vuelve superior a su destino en el momento que lo acepta.
Phil deja de luchar contra la realidad.
Deja de creerse Dios. Deja de buscar estrategias para ganar siempre. Acepta que no puede salir. Y es a partir de esta aceptación radical cuando las cosas empiezan a cambiar.
Y aquí llegamos a la tesis original del guion de Danny Rabbin. Él mismo dijo que este guion salió de la pregunta, ¿puede la inmortalidad hacer bueno al más capullo de los de los capullos? Si le das a un egoísta tiempo infinito, ¿se va a volver un santo?
Curiosamente, esta también es la postura de algunas de las tradiciones del budismo, especialmente el Mahayana.
Todos los seres poseen la capacidad de despertar y romper el ciclo de repetición marcado por el deseo, la ira y la ignorancia. No es algo que ocurra en una sola vida. Puede requerir incontables existencias, incontables vidas y días repetidos hasta que finalmente se aprende la lección. A través del bucle, Phil va puliendo su conducta, refinando su mente y abandonando el egoísmo y la ilusión de control. No hay atajos, solo práctica, atención y sabiduría acumuladas con el tiempo. Y cuando eso ocurre, el ciclo simplemente deja de repetirse.
Phil descubre que ser malo es aburrido y que no lo llena haga lo que haga, que toda la felicidad adquirida por los deseos cumplidos no dura más que unos pocos instantes. El engañar es fácil, robar es repetitivo. El mal tiene un recorrido muy corto. Una respuesta bastante original a ese problema ético que planteaba Platón con lo del anillo, ¿no? Simplemente te aburres de hacer el mal. En cambio, el bien es infinitamente complejo. Por ejemplo, tocar el piano de una forma bella como un genio requiere de una profundidad infinita. Conectar como una persona profundamente requiere de una vulnerabilidad infinita.
Y aquí retomamos el dream yoga y los sueños lúcidos. Si la primera fase era aquella de exaltación del yo, del yo desbocado de todos los deseos cumplidos.
Llega también un momento en la práctica en el que el practicante del sueño lúcido
lo que hace es dejar de pedirle cosas al sueño, simplemente habitarlo como un espacio de existencia más sin exigirle nada. Y Phil alcanza este nivel. Deja de exigirle al día que sus deseos se cumplen. Deja de tener esa vida de profunda identificación con su ego que tenía al principio y empieza a habitarlo simplemente con una presencia total. Y ahí es cuando empieza a ocurrir el milagro, porque Phil deja de pelear con esa roca de Sísifo que es ese despertador y ese bucle y literalmente empieza a esculpirlo. Está entrando en la etapa del bodhisattva, del ser que despierta pero que decide quedarse en el mundo para servir a los demás.
Pero ojo, ya no está haciendo las cosas que hace para impresionar a los demás o para encontrar alguna recompensa egoica, está utilizando sus acciones simplemente para hacer el bien. Ayuda a las ancianas, salva al alcalde a atragantarse, incluso le compra los seguros de vida a este tipo tan raro.
Phil está actuando sin ni siquiera buscar las gracias. Mañana nadie recordará sus actos. Sus buenas acciones se borran como huellas en la nieve y aun así lo hace. Phil ya no lucha contra el presente, ya no lucha contra todo eso que no es generando un sufrimiento mental que es totalmente innecesario. Phil ha aceptado y ha aprendido a cooperar con la realidad.
Algo que muchos de nosotros nos cuesta miles de veces, que estamos peleados con todo lo que no podemos cambiar y metidos en nuestras cabezas e imaginándonos mil y un escenarios que no están ocurriendo en vez de aceptar. Y aceptar no es resignarse en un sofá, decir, "Okay, eso es lo que está pasando, pues me aguanto." No, aceptar es cooperar con la realidad. El protagonista ahora ha cambiado su pregunta motora. Ya no está en el mundo viendo lo que puedo obtener, lo que puedo sacar de la realidad, sino está en el mundo viendo lo que puedo aportar a la realidad, puedo aportar al lugar donde me encuentro. Y yo le estoy poniendo la filosofía aquí porque la película lo hace de una manera tan simple y elegante que ni te enteras. Todo para decirnos que mientras nuestras vidas estén identificadas con el yo y sus problemas, sus deseos, sus obsesiones, sus miedos, estamos atrapados en un bucle sin salida. ¿Acaso no sabemos todos que cuando hacemos obras de caridad y de servicio a la comunidad parece que todos nuestros problemas y nuestras ansiedades se disuelven? Y esta compasión, esta disolución del ego hace que por arte de magia las cadenas del destino se rompan y Phil pueda salir del bucle.
Esto nos habla de estas teorías de la reencarnación karmicas y de cuánto tiempo tarda el karma en limpiarse, cuántas veces vamos a volver de diferentes maneras, de diferentes formas reencarnadas a seguir aprendiendo poco a poco como fiel de todos nuestros errores, liberándonos de todos nuestros apegos y realmente pues acabar en un estado de liberación en la que todas esas recompensas del casino de Samsara ya ni siquiera nos interesen. Un inciso ante este final me chirrió un poco viéndolo porque se ve un poco de esta ingenuidad noventera que hoy en día casi no nos cuelan y es que también hay ciertas narrativas salvacionistas aquí, ¿no? como, "Okay, Phil por fin entendió y se dedicó a no ser egoísta." Entonces ese Dios del que ese mecanismo cósmico que lo mantuvo en el bucle ya lo libera como por arte de magia y aún encima le da a la chica. Es como si el universo le hubiera dicho, "Oye, Phil, muy bien, gracias, ya has aprendido la lección y aquí tienes tu premio."
Su victoria es encontrar la libertad dentro de la condena.
Creo que lo más interesante es la decisión de Phil de pudiéndose ir a las Bahamas, pudiéndose elegir cualquier momento, por fin salir del bucle, le dice a la chica que quiere quedarse a vivir ahí.
Y aquí cerramos el círculo, nunca mejor dicho, del eterno retorno con Nietzsche. Recuerda esa pregunta, ¿no? ¿Te gustaría repetir tu vida eternamente?
Al quedarse en este pueblo, Phil responde con un rotundo sí. Y Nietzsche llamó esto amor fati, que es amor al destino. Y esto no es resignación, no es conformarse, no es tirar la toalla, es realmente amar tu vida y tu destino con tal convicción que desearías que incluso todo lo bueno y todo lo malo se repitiese para el resto de la eternidad.
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